¿Los discos duros dan menos espacio?


Lo que para los humanos son mil, para las computadoras puede no serlo

Alan Valdez

Guadalajara,  México (4 octubre 2010).- Digamos que compraste un disco duro el año pasado y que la caja decía “250 Gigabytes”. Al instalarlo habrías notado, tal vez con decepción, que la computadora no reportaba 250, sino 232 Gigas.

Continuando con el escenario hipotético (pero no particularmente improbable) podemos poner que este año compras un disco duro más grande, y la cosa sale peor: La caja dice “2 Terabytes”. ¿Se supone que cada Tera contiene 1000 Gigabytes, no? Entonces ¿por qué la computadora te dice que el disco tiene 1818 Gigas? ¿La computadora está mal? ¿El fabricante me está engañando? ¿O a dónde se fueron esos 182 Gigas que me quedaron a deber?

La respuesta a esta historia tiene sus raíces en una pequeña “mentirilla” blanca a la que el paso del tiempo fue haciendo crecer. Es una “mentirilla” que nació de la diferencia en la forma de contar de los humanos y de las computadoras.

Para los humanos, que en general tienen diez dedos, resulta intuitivo contar las cosas en potencias de diez: centenas, miles y millones, todos se derivan de multiplicar cosas por diez. La computadora, mientras tanto, sólo cuenta con dos metafóricos dedos: a grandes rasgos, si un cable tiene corriente, la computadora lo interpreta como un 1, y si no como un 0. Así que en lugar de multiplicar de diez en diez, la computadora multiplica de dos en dos: 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256, 512, 1024…

Y ahí es donde nació el problema: Allá por los 60s, los profesionales de la computación se dieron cuenta de que el 1024 de las computadoras era casi, casi lo mismo que el mil de los humanos, así que empezaron a usar el prefijo kilo, que debería significar “exactamente mil” para representar al 1024. Un kilogramo tiene exactamente mil gramos, pero un kilobyte tiene 1024 kilobytes, porque 24 bytes no son nada, ¿no? Y además, todos los que hablaban de kilobytes allá por 1960 eran especialistas que sabían que ese kilo no era tan preciso como uno esperaría.

Cuarenta años más tarde, esos casi irrelevantes 24 bytes son bastante más problemáticos de lo que los pioneros de la computación habrían imaginado. Las computadoras que antes eran dominio exclusivo de los especialistas, pasaron primero a las oficinas, después a las casas, y finalmente a los bolsillos del público en general. Ahora es de lo más común llevar a todas partes, sea en forma de laptop, de celular o de reproductor MP3, un dispositivo que mide su memoria, ya no en kilos, sino en Megas, Gigas o quizá hasta Teras, y la cosa es que esos 24 bytes que al momento de hablar de kilobytes parecen un simple error de redondeo, se empezaron a volver mucho más significativos a medida que los discos duros empezaron a crecer.

De acuerdo con el sistema internacional de medidas, si “kilo” es igual a mil, “Mega” es igual a un millón, “Giga” a mil millones y el “Tera” equivale a un millón de millones. Pero para la computadora, un mega es igual a “un kilo de kilos”, esto es, 1024×1024. Entonces, para la computadora, un mega no es igual a un millón, sino a un millón más 48 mil 576 bytes.

Por la misma razón, si un humano dice “Giga” está pensando en mil millones, mientras que la computadora piensa en mil setenta y tres millones de bytes: Lo que al hablar de kilos parecía un pequeño error de redondeo, al hablar de Gigas se convierte en suficiente espacio para guardar dos o tres horas de música en MP3.

El resultado de esta complicación matemática es que si un disco tiene exactamente diez mil millones de bytes, un humano (o un vendedor de discos duros) te dirá que ese disco tiene 10 Gigas, mientras que una computadora te dirá que tiene 9.3.

Resulta tentador echarle la culpa de la confusión a los departamentos de mercadotecnia de los fabricantes de discos, que a su conveniencia te reportan el número más grande, en vez de decirte directamente lo que va a ver tu computadora. De hecho hay muchos otros componentes en los que los vendedores se ponen a vender docenas de “a once”. Por ejemplo, cuando la caja de una memoria RAM anuncia 64 Megabytes, eso significa 64 veces 1,048,576 bytes, así que lo que te dice la caja es lo mismo que ve la computadora y nadie tiene excusa para declararse engañado.

Y sin embargo, técnicamente hablando, los vendedores de discos duros están haciendo lo correcto, y los fabricantes de RAM están usando mal los términos. En una disputa de ese tipo es importante meter a un árbitro y entre los árbitros con más peso en el mundo de la electrónica y la computación está la IEEE (Institute of Electrical and Electronics Engineers, o Instituto de Ingenieros en Electricidad y Electrónica). La IEEE decidió en 1999 que lo correcto es apegarse al Sistema Internacional de Medidas, y contar como la gente, y no como las máquinas. Por lo tanto, oficialmente los vendedores de discos duros tienen la razón al decir que un disco duro con 250 millones de bytes mide un Megabyte, y tu computadora está siendo poco razonable al exigir que sus Megabytes vengan con 1,048,576 bytes cada uno.

En teoría, existe un sistema de medidas paralelo que uno puede usar cuando está contando en binario y no en decimal, para no dejar lugar a esas ambigüedades. En 1998, la Comisión Internacional de Electrónica aprobó un estándar según el cual un kilo sigue teniendo mil, pero un “kibi” (o Kilo Binario) tiene 1024. El sistema también contempla “Mebis”, “Gibis” y “Tebis”, así que técnicamente los fabricantes podrían anunciar discos de 500 “Gibibytes”, o la computadora podría decirte que te quedan 250 “Mebibytes” disponibles. Sin embargo, dado que han pasado más de diez años desde que la IEC lanzara su cacofónica propuesta, todo indica que ésta no va a pegar, y que el tamaño exacto de los discos duros seguirá quedando en la ambigüedad.

Otro factor, éste sí más allá de los trucos matemáticos, que puede hacer que tu disco duro tenga todavía menos memoria de la que decía la caja, está en el hecho de que muchos sistemas operativos crean una partición mas o menos invisible para guardar archivos de sistema para respaldos, hibernación y demás. Esa partición, que normalmente sólo puede ser vista usando herramientas de administración de particiones, hará que el disco parezca más pequeño todavía.

EN CONCLUSIÓN, el mito es cierto y los discos duros siempre parecerán medir menos de lo que la caja promete. Si quieres saber cuánto espacio estás comprando realmente (por ejemplo, para saber si tu colección de MP3 de 9 megas va a caber o no en tu disco duro de “10 Megas”), la siguiente tabla te dará una idea aproximada del espacio que verás en tu disco a la hora de la verdad.

Al comprar un disco duro…

Si dice: En realidad son:
10 GB 9.31 GB
20 GB 18.63 GB
30 GB 27.94 GB
36 GB 33.53 GB
40 GB 37.25 GB
60 GB 55.88 GB
100 GB 93.13 GB
200 GB 186.26 GB
250 GB 232.83 GB
300 GB 279.40 GB
400 GB 390.62 GB
500 GB 465.66 GB
1 TB 931.32 GB

Periodico Reforma/interfase

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s